A todo el mundo le gustan las historias de fracaso y superación, termina diciendo cómo arreglaste el problema.
Todos hemos fracasado en una presentación importante.
Tras semanas de cuidadosa preparación y práctica, sientes que estás listo para anotar un jonrón, pero llega ese día y, por algún motivo, ninguno de tus chistes resulta gracioso, balbuceas cuando hablas de los cálculos que hiciste y la tecnología parece estar en tu contra.